Precisamente Xavi | Fútbol | Deportes
Comencemos por lo evidente: después de haber ganado una Liga, lo que a cualquier entrenador en la historia moderna del Barça se le ha exigido siempre es una mejora evidente en el juego del equipo. A todos menos a uno, pero solo porque al primer Barça de Guardiola ya se le caía el brillo de los bolsillos, tampoco era cuestión de andar sublimando la perfección cada cuarto de hora. A todos los demás, incluido Xavi Hernández, se les ha concedido el beneficio de la duda y han tenido la oportunidad de demostrar que jugando bien se acerca uno a más…
