Todo lo que es mejor desaprender por tu salud emocional
Desde que nacemos, escuchamos todo tipo de mensajes que vamos integrando en nuestro cerebro y que, en la adultez, reproducimos de manera automática como si se hubieran quedado almacenados en un microchip. Por ejemplo: que los problemas son malos, que fracasar también está mal en nuestra vida, que decir ‘no’ es de ser egoístas… Estos mensajes que hemos traducido en creencias o, incluso, en etiquetas sobre nosotros mismos, no solo proceden de los entornos más cercanos, sino de la sociedad y la cultura en la que estamos inmersos. Menos mal que la sociedad va evolucionando a medida que introduce avances…






